Enciendo el fogón de este blog para cocinar, a fuego lento, aquellas recetas que, buceando en la historia, en los libros antiguos o transmitidas de generación en generación han ido llegando a mi vida.
Pretendo investigar en la historia de los fogones, recopilar recetas del medievo, recetas de los pueblos, la tradición, la antigüedad, y adaptarlo, si es posible, a nuestros dias.
En este fogón que ahora comienzo a llenar de combustible, habrá mas leña que la investigación. Quiero que haya hueco para la crítica gastronómica.
Lo mio no serán estrellas michelin. Serán fuegos encendidos o apagados, atendiendo a la calidad de la comida, el servicio, la limpieza.....
Y por supuesto las nuevas recetas serán otro baluarte para mantener encendido este fogón. Recetas inventadas por nosotros, por nuestros amigos, familiares...
En torno a los fogones y las mesas se cuecen a diario historias. Se comenta el dia a dia, las noticias, la actualidad. Asi que, permitidme que mezcle entre pucheros alguna sensación que el palpitar del dia me provoque.
No quiero que seais meros lectores, por ello os hago partícipes, si lo deseais, de este espacio.
Espero vuestras recetas, vuestros comentarios, vuestros hallazgos, vuestras críticas gastronómicas, vuestras sensaciones del dia a dia.
Una vez encendidos los fogones, vamos a inaugurarlos con un brindis. El que os hago con la receta de una bebida típica del medievo:
El hipocrás o ipocrás.
Se trata de una bebida muy popular en toda Europa. Su popularidad llegó hasta mediados del siglo XVIII. Y aún hoy tiene su comercio en los mercados navideños alemanes.
Se trata de un vino muy especiado que se usaba principalmente en las noches de invierno. Hay historiadores que dicen que tambien se tomaba frio.
La invención de esta bebida se atribuye al médico griego del siglo V antes de Cristo,Hipócrates.De ahí su nombre: Hipocrás o Ipocrás.
Una bebida similar, pero preparada con vino blanco es la clareá de vino.
En "el Libre del Coch o Libro de guisados, manjares y potajes" (ed. 1529), Ruperto de Nola describe, en la receta nº5 la preparación de esta bebida:
Ingredientes:
- vino blanco (mitad del total)
- vino tinto (mitad del total)
- canela, clavos y jengibre (en proporción 5:3:1)
- azúcar en proporción de 6 onzas por cada azumbre, (esto es: 180gr. por cada 2 litros; o 90 gr. por litro; o 70 gr. por cada botella de 750 cl. )
Elaboración:
Mezclarlo todo en un caldero "vidriado" (ya que el metal da sabor al vino).
Calentar sólo hasta que comience a hervir.
Colarlo por una manga (especie de colador de tela) hasta que salga claro.
Ahora a prepararlo y a brindar. Salud.
Acabo de llegar de viaje por Castellón y la provincia de Valencia. Si algo me gusta de los viajes es buscar y encontrar sitios, rincones, mesones, paisajes... con los que alimentar la vista, la mente y el estómago.
En éste último hemos hecho una parada, de regreso a Madrid, en La venta de l'home. Según rezan los carteles, se trata del restaurante mas antiguo de la Comunidad Valenciana. 300 años de antigüedad, ni mas ni menos.
La ruta original de Valencia a Madrid era el Antiguo Camino Real, y contaba con dieciséis Casas de Postas, estaciones con parada y fonda, donde se cambiaban las caballerías y se ofrecía comida y reposo a los viajeros.
Esta venta era una de esas casas de Postas.
Lo singular de esta edificación es una chimenea-estar del siglo XII. Tiene forma de cono, y en el centro se hacían los guisos propios de la época. Los propietarios de la Venta dicen que en invierno aún encienden ese fuego como homenaje a todos los asados, guisos y ahumados que allí se han elaborado, a lo largo de la historia.
Alrededor del espacio para el fuego están dispuestas varias mesas, algunas sillas y un banco corrido que rodea el perímetro de la chimenea.
Por lo demás la venta está llena de antigüedades y también de objetos de culto para frikis. Es tremenda. Fuera una granja con burros, gansos y pavos reales. Al lado una piscina con terraza para comer al aire libre.
No puedo dar fé de sus manjares. No comimos allí. Pero si puedo asegurar que el bizcocho casero con el que acompañamos el café era de antología.